Algunos escritos personales de distintas épocas. José Mario Vidal

25.8.04

Corte de luz - 1-1-99

CORTE DE LUZ

Hace pocos días me quedé 24 hs. sin luz y logré sobrevivir.


Es muy dificil explicar qué siente uno cuando se corta la luz una punta de horas... Es poco menos que regresar a la nada.

El 1º de enero 99 a las 17 hs. el mundo empezó a parpadear, todo se prendía y apagaba intermitentemente como luces de un arbolito de Navidad. Precavido como siempre me puse a desenchufar los aparatos uno a uno; al ratito cesó el parpadeo y se hizo la noche.

Intenté llamar a la compañía pero daba permanentemente ocupado. Solo e inutil me senté en una silla del patio a ver caer la tarde; ya había olvidado los colores que pinta el cielo del crepúsculo: es un cuadro de Leonardo Da Vinci.

Un poco más tarde manotié cuatro velas y arrimé un fósforo.

A las 22 hs. comprendí cabalmente que había perdido mi condición civil. Para colmo de males el corte era solo en mi casa; el resto del barrio gozaba de perfecta salud.

Intentaba poner música y una y otra vez el equipo de audio se negaba a responder. Sin querer rondaba la computadora y en la pantalla solo se reflejaba la luz de una vela; me sentía un miserable, una porquería de tipo sin luz, razón ni destino.

Iba al baño y el reflejo condicionado me hacía poner la perilla en "on". Me quería mirar al espejo para chequear mi cara de desesperado y ni siquiera eso... ni eso, ni mirarme al espejo.

Es una experiencia aterradora sentir toda la casa a oscuras y en silencio, sin esas lucecitas rojas y verdes que balizan nuestra existencia y le dan un poco de sentido. Quise no haber nacido.

A eso de las 23 pude comunicarme con la compañía eléctrica y me dijeron que me quedara tranquilo, que le iban a pasar el aviso a la guardia de las 8 de la mañana. Pensé que habían instruído a los empleados para dar tranquilidad a la gente que pierde la condición civil. Se me venía toda la noche encima y sin luz uno se siente un inservible, un cero a la izquierda del cero.

Ya con un poco de resignación decidí hacerme la cena. Me acordé de unas milanesas que tenía en el freezer, las bajé y las puse en la Multicheff... el aparatito no respondía...

Tuve la idea de recurrir a una latita de atún pero sin luz no pude encontrar el abrelatas. Descorché una sidra y cené galletitas con sidra.

Adentro estaba oscuro y afuera también. El arbolito de mi vecina parpadeaba alegremente y el idiota que ésto escribe quiso haber formado parte de esa familia.

Sin luz ni televisor, sin computadora ni audio, sin heladera, ventilador, Multicheff, lavarropas automático, espejo, libros, contestador telefónico, videocasetera, inalámbrico... uno se siente un pobre infeliz, el último de la fila... un Neanderthal.

Lo peor para mí fue la computadora; ya no concibo la vida sin vistear al toque el protector de pantalla. Quedarme sin internet y e-mail fue como que me castraran de madre, un dolor profundo y áspero, algo insoportable.

Me preparé para aguantar el angustioso tramo que va desde las 22 a las 2 de la mañana; sabía que no iba a ser facil pero como soy medio guapo le puse el pecho a las balas.

Puse las cuatro velas arriba de la mesa, agarré pelpa y lapiz y muy decidido arranqué con una carta. Era impresionante la sombra de la mano sobre la hoja; en ese juego diabólico de luces agigantadas traté de imaginar cómo sería la vida antes que Edison inventara la bombilla eléctrica a principios de siglo. Supe que las sombras chinas todo lo pueden.

En esos pensamientos andaba cuando escuché un fuerte ruido que venía de la heladera... se estaba empezando a descongelar el freezer. Qué odio por Dios! ... 4 cajas de ravioles, 1 kilo de milanesas, carne picada, 2 pizzas... me quería matar, deseaba que el diablo me llevase. Todo se venía abajo, todo.

Recuerdo que se me cayó una vela sobre la mesa y estuve apunto de patear las velas, la mesa, la casa y salir corriendo; hacía calor y el olor a sebo era irrespirable, el ventilador por supuesto no andaba. No tenía linterna ni radio a transistores ni walk-man ni nada. Era todo yo una montaña de calamidades.

Las ramas del tilo batiendo contra los cables me habían dejado fuera de combate a las 17 hs. del 1º de enero. Una terrible piña de Firpo a Dempsey, un derechazo a la mandíbula.

A las 24 dije chau y me fui a dormir decidido a que el mundo se viniera abajo; se había acabado la sidra y no había más nada para hacer.

Creo que esa noche soñé con Sábato escribiendo el Informe y hasta creo haber escuchado al Indio cantando alguna de Luzbelito.

A las 7 de la matina sonó el despertador y fui al baño; como de costumbre puse el "on" ... mis imprecaciones se deben haber escuchado hasta la esquina. No me pude afeitar y agatas si me lavé un poco. La heladera se había descongelado y el piso de la cocina parecía Venecia. Huí de la maldita casa con rumbo a cualquier parte.

A la tarde volvió la luz y con paciencia enchufé todos los aparatitos uno por uno. Puse música suave y me dediqué a relevar los daños causados por el extraño fenómeno. Se había terminado la desolación y yo recuperaba mi condición civil.

Había sobrevivido a 24 hs. sin energía eléctrica.

Mario


PD:
TOMAS ALVA EDISON. Inventor y electricista norteamericano (1847/1931). Ha sido uno de los hombres más geniales de los tiempos modernos; como inventor, sin ser hombre de ciencia, se puso a la cabeza entre los que aplicaron una verdad científica a un fin práctico. Por una circunstancia eventual se hizo telegrafista, y al poco tiempo realizó el primero de sus inventos: un instrumento repetidor que permitía la comunicación automática de un despacho, por una segunda línea, sin la asistencia del operador. Perfeccionó después algunos aparatos telegráficos, e introdujo notables mejoras en el material y en el servicio. Con el micrófono y el carbón transmisor contribuyó de manera notable al desarrollo del teléfono, recién inventado por Bell. En 1878 presentó su fonógrafo y poco después el megáfono. EL MAS NOTABLE DE SUS INVENTOS FUE LA LAMPARA INCANDESCENTE. Enumerar todos los inventos de Edison sería tarea larga; de su fecundidad da una demostración el hecho de que haya obtenido en 50 años de experimentaciones 1.033 patentes. En 1915 se le concedió el premio Nobel. (Enciclopedia Ilustrada de La Lengüa Castellana/Sapiens)
(Las mayúsculas son mías)
Comments: Publicar un comentario

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?